martes, 15 de marzo de 2011
Las hermanas Bolena.
sábado, 27 de noviembre de 2010
La isla siniestra

La misma historia? El mismo momento? SI! ahora el como esta contada y como esta filmada hace la diferencia. La realidad puede tener varias facetas, caras, miradas, costados, pero mas vale que SI. Es el prejuicio el que juega una mala pasada muchas veces, pensar que Leo puede hacer un buen papel y llevarnos a ver, a sentir, a ser como él es difícil, pero lo logra y con sobrada facilidad.
domingo, 15 de agosto de 2010
El Amo de las marionetas
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PELICULÓN si los hay, un clásico del cine de terror cómico de los 80.
martes, 10 de agosto de 2010
La cinta blanca

El paisaje en blanco y negro.
(Película “La cinta blanca”)
La línea del horizonte, un hombre a caballo, una delgada línea sobre el final del recorrido. El fin del comienzo para desmontar las miserias de un pequeño pueblo de
Las miradas parecen hablar mas que las palabras, los hechos más que las miradas, las palabras menos que la violencia que tortura los cuerpos de cada uno de los involucrados -directa o indirectamente- en la cotidiana y tranquila campiña perdida en algún lugar de una Alemania sobria, mesurada, luterana.
Blanco sobre negro. Más negro sobre blanco, en el cruce de varias historias que son una, la del pueblo alrededor del señor feudal, del barón que marca los tiempos de vida y muerte, de vejez y niñez, siembra y cosecha. Casi sin claroscuros, casi sin matices por la voracidad de los sentimientos de culpa, de dolor, de venganza, de pecado mal escrito.
Negro sobre blanco, el guión y la fotografía de La cinta blanca, invade rápidamente la atención del espectador que intuye que no será una historia fácil de digerir, de descifrar. Insta a “mirarla” en los albores del principio de un siglo XX que fue largo, penoso, sorprendente, ingenuo, lleno de rebeliones de colores. Pero, de golpe, el director pone sobre el principio del fin al espectador para mirar como los dolores del sinsentido se instalaron en este pequeño lugar, desolado lugar, blanquísimo en su invierno lento.
Blanco sobre negro, parece ser una invitación a pensar que cosas genera la culpa desde el gran edificio de la cristiandad. Para eso la estética del relato -en imágenes y diálogos- produce estas sensaciones de agobio en esos vestidos largos, austeros que llevan niñas y mujeres, en lo parco de las miradas, en la miseria de muebles y paredes, en lo que no muestran los instrumentos de castigo, en la luz tenue de las ventanas.
Castigos, culpas, perversión, hipocresía, venganza. Negro sobre blanco sobre el final, cuando se asoma el principio de los horrores de las guerras, de los genocidios.La Teta Asustada

Abismo y abismos
(Palabras sueltas a propósito de la película La teta asustada)
Abismo, abismos. Las primeras palabras que me surgen luego de ver la película de Claudia Llosa. Abismo que supone esa distancia entre aquellos terribles dolores de la época de la “guerrilla” (en la década de los ’80) y el Perú de principios de siglo XXI en que transcurre la vida de Fausta. Abismos intergeneracionales que, sin embargo, no alejan los miedos, la impunidad, el terror vivido, padecido por miles de mujeres, ayer-hoy, pareciera casi sin solución de continuidad.
Abismos entre los cerros áridos, barridos con los más de 500 años de historia del Perú y las casas de arriba, de aquellos jardines coloniales, tan al fondo, tan
ocultos que preservan la riqueza y el gusto que atraviesa el tiempo. Abismos profundos de seres que se cruzan, que se hablan, que se cantan, que esquivan las miradas. Abismos entre los dolores de unos, las ausencias de otros; las carencias de algunos, el temor de otros; el desprecio de unos, la sobrevivencia de los más.
Abismo. Las imágenes parecen llenarse de penumbras, aún cuando el sol se afane en iluminar los bordes secos de los cerros. Vano intento de luz, el sol solo se posa en las laderas escalonadas para agotar aún más la mirada. El arriba y el abajo van adquiriendo unos otros sentidos dependiendo de los diferentes lugares de la ciudad, o las ciudades que alberga Lima, dependiendo de los cuerpos y sus dolores y carencias.
Abismos. Canciones cantora cantada, susurro poderoso que viene del otro lado del tiempo nuevo, más allá de la profundidad de esa sirena que aparece y se esconde en los recovecos del mar. Canciones que alejan miedos, acercan las miradas que se vuelven lejanas con la fuerza de la distancia de una perla a la otra perla. Canciones al alma que aguarda que pase el mal tiempo. Canciones pequeñas entre un lado y otro del mar.
Las papas se llenan de florecillas blancas. Tanto abismo se vuelva menos material, aunque los dolores no escapan al tiempo, los dolores gritan en el fondo del abismo.